En esta ocasión quiero desmentir muchas de las cosas de la derecha
que circulan por las redes y en la prensa escrita. Todo para asignar al socialismo una
de las mayores aberraciones que ha dado el capitalismo, al que se acogió cuando
se vio amenazado por los movimientos obreros, que pedían lo que se después se
llamó “estado de bienestar”. Al
mismo tiempo poner en común el fascismo italiano con el nazismo y el
franquismo. Y señalar también cómo la derecha española se quiere
desvincular de los movimientos de la misma ideología que hubo en Europa.
Sin entrar en detalles sobradamente sabidos,
como son los símbolos, saludos, escudos, águilas, etc. Y dejando atrás las pocas medidas sociales que hicieron, o las que
ya existían con anterioridad, para evitar revueltas, quisiera exponer 10 puntos donde se explica que fue un capitalismo
extremo y sin relación alguna con la izquierda.
1.- Pasado socialista y/o partido socialista. En el
franquismo no se conoce nada de socialismo. Con el nazismo conviene decir que
el partido NSDAP, proviene del partido DAP, que se dejó ver como un partido ultranacionalista y con total
dependencia de los valores que atacaban
los movimientos obreros. Lo que no cuenta la historia es cierto que, en una
ocasión, en el NSDAP hubo una
rama con tendencias socialistas, llevada a cabo por los hermanos Strasser, que
fueron apartados después de la llegada de Hitler a la presidencia del partido.
En el caso de Mussolini, se conoce más por su violencia dentro del partido socialista, del que fue expulsado, que por
su aporte de ideas o liderazgo.
2.- Racismo producto del nacionalismo extremo. Hay
que dejar claro que, aunque
todos estos movimientos eran nacionalistas, no todo nacionalismo es fascismo. Sin embargo aparece un odio extremo a
lo que consideraban razas inferiores. En el caso del nazismo, con una
supremacía racial sobre el resto, en
Alemania y hasta en Europa, que llego a ser
enfermiza.
El franquismo quizás sería más complicado, debido a que el nacionalismo español
odiaba a cualquier nacionalismo regional. A pesar que no fue tan estricto con
el racismo étnico, sí con lo que llamaron “raza roja”, constituida por todos los que negaron el golpe de estado y la
posterior Dictadura, llevando a cabo un genocidio no reconocido tras haber ganado la guerra.
Manipularon la historia y dejaron el país lleno de fosas comunes.
Tanto alemanes como italianos compartieron el mismo racismo.
3.- Machismo. Todo capitalismo siempre ha mantenido
sometida a la mujer, como otra prueba de opresión.
En España, ayudado por la Falange y después por la iglesia católica, se
difundió una sociedad machista y violenta. Los italianos de manera muy
parecida, con el dicho “a las mujeres bastonazos e hijos”.
En Alemania no de forma tan violenta, pero dejando en un segundo
plano a la mujer; resumido como Kinder, Küche, Kirche (niño,
cocina, iglesia). Promoviendo además, que las mujeres pudieran tener
hijos con hombres casados si guardaban los rasgos arios, tratándola como un
objeto.
4.- Religión. El socialismo siempre ha sido
laico y desvinculado de cualquier religión, al contrario que el Movimiento
Nacional católico del franquismo.
En Italia, donde se hacían pasar por ateos, pero recibían apoyos de
partidos católicos, que después cambiaban por apoyos directos a la iglesia. Por
ejemplo, ayudando a restaurar su fortuna rescatando el Banco de
Roma.
En Alemania era más complejo, ya que no querían a los católicos, por su
vinculación con el Viejo Testamento de los judíos. Sin embargo crearon una
nueva religión, basándose en la mitología nórdica, pero actualizándola a su
propio beneficio para exaltar el III Reich y para anular todas las religiones,
sobre todo las judías y cristianas.
5.- Medios de producción. En todas las ramas del
socialismo, tanto si pertenecen al estado como si están en manos
privadas, se intenta que se encuentren al servicio del interés general,
pero en ningún momento el estado interviene para favorecer a unas élites
nacionales. En el franquismo se negaba la reforma agraria, que promovía la
república, y que se demostró que sería necesaria para el país, puesto que
había terratenientes que dejaban las tierras sin labrar.
Al igual que en Italia se protegía a los medios de producción y a los
terratenientes. La intervención estatal era solo en lo no rentable.
En el caso alemán, hasta usaron unas instituciones llamadas Konzerns,
que provenían del régimen anterior, pero que los nazis usaron para
devolver empresas rentables, que habían sido nacionalizadas por malas
prácticas, y se llevan las empresas no rentables pero necesarias para el país.
En el caso del nazismo se decretó hasta control de precios al alza.
6.- Federalismo y/o republicanismo. Como es sabido,
el socialismo siempre va unido a federalismo y república. Mientras, el
franquismo es la prueba más clara del odio hacia estas formas de gobierno.
El caso de Italia es más especial, pues, después de ser derrotado por los
aliados, en Italia Mussolini impuso una República, aunque supeditada al
nazismo, ya que no podía defender la monarquía que había apoyado anteriormente.
Los tres mantuvieron la unión en los distintos países de forma antinatural.
Teniendo en cuenta la variedad de nacionalidades. Sobre todo en Alemania y
España.
7.- Lucha de clases. Esta parte es una de las
más claras, pero mejor anulada por el fascismo. Todos los partidos
fascistas han luchado, matado o reprimido cualquier movimiento, partido o
persona, que se haya dedicado a pedir mejoras, que después se vieron necesarias
para el desarrollo de los países. No confundir movimiento obrero con el
sindicato vertical, que usaron para anular todos los demás en España.
En el caso de Italia y Alemania, se crearon la Carta de Trabajo y Konzerns
respectivamente y fueron las opciones, que eligieron para anular los
movimientos obreros, además de estar a favor de la iniciativa privada, e
incidiendo siempre a favor del empresariado.
No creo que haya que comentar que el socialismo siempre estuvo a favor y
promovía la lucha.
8.- Imperialismo y/o colonialismo. Tanto el nazismo
como el fascismo italiano se expandieron de modo colonial e imperialista. En el caso de España no le
faltaron ganas, a pesar de que carecía de recursos para dicho cometido, puesto
que tenía que pagar los préstamos que le dieron para la Guerra Civil.
Aunque hay historiadores que han sacado a la luz cómo las pretensiones eran
hacerse con Gibraltar, Portugal, parte de Francia y el Marruecos francés, si
bien Hitler no accedió a ello.
9.- Violencia. En los tres casos se usa. No como
último recurso o defensa ante la agresión, como ocurre en el socialismo,
sino de manera piramidal, donde la violencia directa era llevada por
grupos paramilitares, bien camisas pardas, azules o negras, dependiendo del país.
Además, de manera estructural, como todo capitalismo “cultural”, en el manejo
de medios de comunicación, ciencia, lenguaje, etc. Esta última legitima las anteriores y anula cualquier respuesta
por quien la recibe, por percibirse como culpable, y asimilando el castigo.
10.- Tercera Posición. No es que estuvieran en
contra del capitalismo, sino que apoyan a
las élites nacionales, en contra de las internacionales. Aunque sí es cierto
que odiaban la especulación, porque era una riqueza volátil, y que llamaba a
extranjeros a entrar y apoderarse de la economía proteccionista, que deseaba el
valor del trabajo, pero nunca al servicio del pueblo.